Debo estar ovulando.




o la menos conocida, pero no menos importante, Jump in my Car.
Tras estos exitazos, tuvimos la gran suerte de poder verle haciendo unos pinitos en la pelicula de Bob Esponja y mas tarde veriamos un corto en el que se le veía experimentando con una hamburguesa tras haberse bebido medio camión de Duff.
Hoy, cuando he llegado del medico, por un momento he creído tener visiones debido a las fiebres estomacales, pero no, era real. Esta vez nos deleita con un anuncio del videojuego Command and Conquer Red Alert 3 al mas puro estilo AB Shaper o a los cuchillos maravillosos que además de cortar pan y carne, tambien cortan latas y tornillos. Según el, gracias a este juego se ha convertido en lo que es, el único hombre que puede correr a camara lenta por todas las playas de California e incluso hablar con su coche.
Sobretodo ese final, con brillo dental incluido, hace que se me corte la diarrea. Casi le hace sombra a Chuck ( y digo casi no vaya a ser que venga y me de una patada voladora).
Aquí el video:
Saludos a todos los pocos que me leeis y hasta la proxima.
fuente: Vidaextra
















Comer es un placer y eso nadie me lo puede negar. Habrá a quien le guste mas y a quien menos, pero a todo el mundo le gusta (la gente enferma no cuenta, puesto que quieren pero no pueden). A mi me encanta comer, aunque como todo el mundo no puedo hacer excesos ya que el picante me sienta como una patada en el mismísimo ojo de Sauron. El único picante que mi cuerpo tolera es el del all-i-oli, siempre y cuando no tenga 8 cabezas de ajos como puños.
Pese a todo y siendo un gran comensal, complacerme es tarea fácil puesto que mi escala de sabores consta solo de 3 peldaños. Mi paladar no distingue mas que 3 sabores, que se separan en bueno, malo y “no sabe a nada”. Un plato de patatas fritas estaría en la escala de bueno. Me podría pasar la vida comiendo patatas, fritas, cocidas o al horno, me da lo mismo. En la parte contraria de mi escala de valores gustativos tendríamos el pescado, manjar que odio, salvo alguna excepción como puede ser el rape y el marisco (teóricamente no es pescado, pero algunos lo
engloban en el mismo grupo). Pero no es una exageración ni una simple manía, no no, el olor no me desagrada (fui pescadero en mi juventud), es su gusto y textura que hace que se me encoja el esfínter y se me pongan los pelos como escarpias. A ese sabor desagradable se le une el echo de que tiene espinas por todas partes y no como a gusto sabiendo que en cualquier momento una de ellas se puede clavar en mi paladar y hacérmelas pasar putas. Y creerme cuando os digo que encuentro espinas hasta en las varitas pescanova de esas rebozadas para niños, las que teóricamente son sin espinas.
En la escala de “no sabe a nada” tengo por ejemplo el pan o los guisantes. El pan solo lo uso para acompañar o para recoger salsas que sin el sería imposible obtener, pero no soy de esos que se comen el pan a bocados cuando vienen de
Mi paladar es tan maravilloso que puedo comerme una caña de crema, y si no veo la crema podría pensar que es de chocolate. Sin una diferencia muy grande en la textura, el sabor prácticamente no lo distingo.
Y a vosotros, ¿que tal se os dan los sabores?